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Pedro Manuel Marín novoa

Radio Insumisa de las barrancas 11 de septiembre de 2026
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Pedro Manuel Marín novoa

La primavera fue testigo.

Pedro Marín Novoa

Obrero del Programa Ocupacional para Jefes de Hogar (POJH)

Fue en septiembre del año 1983 la primavera fue testigo de la protesta popular que se levantaba crecía y se agigantaba en las calles bajo la consigna “Las calles son del pueblo y no de la dictadura” los pobladores se hacían a las calles con rebeldía. Organizándose en las esquinas para resistir con piedras y barricadas las envestidas brutales de la represión policial en las poblaciones del Pudahuel Barrancas, brotaba la primavera coloreando los muros que se hacían panfletos llamando a la desobediencia civil, al sabotaje y la rebelión popular.

La protesta del hastío al gobierno cívico militar recorría la larga franja del país moviéndole el piso a la dictadura que tratando de legitimarse haciendo uso del monopolio de la propaganda, convoca a la ciudadanía a una gran concentración de apoyo al régimen en la alameda para el día 11 de septiembre, articulando todo el aparato del estado y las patrañas se esfuerzan para que la concurrencia sea multitudinaria para mostrarle al país y al mundo la legitimidad del gobierno militar.

En su estrategia se convocan a las y los trabajadores del empleó mínimo de Pudahuel a las nueve de la mañana al sector de santa corina, en las canchas de bonilla. Por esos años eran miles los hombres y las mujeres del empleo mínimo, el PEM que tenía barias aristas en cuanto a la distribución de las ocupaciones laborales, la gente fue llegando y acercándose hasta sus cuadrillas que eran parte de proyectos que ocupaban a cientos de trabajadores que debían acercarse hasta las improvisadas instalaciones en donde se distribuían los proyectos en la explanada de la calle Bonilla en donde a viva voz los capataces llamaban a los trabajadores para registrar la asistencia lo que les permitía recibir el dulce prometido, que consistía en unas zapatillas de marca Dolpin. Sorpresa, risas e indignación causaba ver a los jefes de las cuadrillas con los sacos de zapatillas y lista en mano anotaban el número de pie para solo entregar la zapatilla derecha y comprometiendo la entrega de la zapatilla izquierda al regreso de la actividad.

La relativa normalidad de esa mañana se quiebra con el estruendoso sonido de un explosivo en las inmediaciones del lugar, no fue de mucha potencia, pero lo suficiente para enrarecer el ambiente que desordena la planificación oficial disgregando a los trabajadores que observan como se elevaba un denso humo negro de neumáticos encendidos a poco más de una cuadra calle más abajo. Muchos abandonaban el lugar por la incertidumbre y otros coreaban las consignas sumándose a la barricada para lanzar al fuego la zapatilla guacha que alimentaba el fuego rebelde que fluía en llamaradas rojas y humo negro. El grupo de manifestante creció lo suficiente para comenzar a marchar hasta el sitio en donde estaban las micros del acarreo que se apresuraban en encender los motores con cuatro pelagatos abordo, los manifestantes apuraban el tranco a ver el sitio sin presencia policial, las micros prendían los motores para escapar de turba que se acercaba lanzando piedras que como lluvia caían rompiendo los vidrios de las micros que a toda marcha abandonaban el Pudahuel rebelde que se tomaba la calle con consignas de homenaje al compañero Allende, los caídos y los presos. Al poco rato aparece la represión en vehículos civiles disparando a la multitud de los pobladores que respondían con piedras replegándose entre los recovecos de los bloques de santa corina, pero sin dejar de responderle a las balas con piedras e improperios, las escaramuzas se extendieron por Bonilla durante un rato, produciéndose en este contexto la muerte del obrero Pedro Marín Novoa de 24 años, por disparos provenientes de un Jeep municipal, alcanzándolo una de esas balas le atravesó su cuerpo por lo que cayo tendido en el pavimento, siendo asistido por los obreros que resistían y se agolparon en torno al cuerpo de Pedro Marín que herido de muerte en el suelo era asistido por un gran contingente de obreros rebeldes y militantes que tratando de reanimarle se frustraban en su esfuerzo generándose una atmosfera dolorosa y silenciosa en que seguían llegando obreros agolpándose en torno a su cuerpo y entre ellos su hermano, obrero que a la distancia se acercaba a ver el cuerpo tendido en suelo pudiendo verle las piernas con zapatos de futbol. lo que le provocó angustia, pues su hermano calzaba zapatos de futbol porque en la tarde tenían un partido, temblorosamente se acercó hasta poder precisar que su hermano Pedro, era el que estaba tendido y no reaccionaba con los intentos de reanimarle de la gente que le atendía y destrozado le acompaña hasta que los compañeros se retiran ante la presencia policial, quedando solo junto a su hermano inerte y siendo detenido por la policía.

La noticia del asesinato de Pedro Marín Novoa, recorrió de boca en boca entre los trabajadores y pobladores llegando a todos los rincones de la comuna de Pudahuel los que le rindieron como homenaje instalación de cientos de barricadas en las calles principales y poblaciones configurándose el más grande velatorio que se conociera en el Pudahuel Barrancas hasta ese Septiembre del año 1983.

Por: Carlos

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